El número de individuos en extrema pobreza sigue cayendo y la población de ingresos medios continúa creciendo en el mundo.
El acceso a internet trae la información, y esta, el conocimiento. El conocimiento es la principal herramienta para que un ser humano se libere de la pobreza.
Google, videos en Youtube, redes sociales, todos actúan como agentes de transformación.
Y, con la tendencia de mayor acceso a internet de banda ancha y bajo costo, así como el acceso a herramientas gratuitas que utilizan inteligencia artificial disponibles en la nube, esa transformación tiende a acelerarse.
Los agentes que actúan en el área de la educación, como profesores y gestores de escuelas, también verán su acción potenciada con ese acceso a la banda ancha y a la inteligencia artificial de bajo costo.
Los gobiernos no corruptos podrán utilizarlas para aumentar la eficiencia de la gestión, mejorar las decisiones y los servicios para la población.
La población de bajos ingresos también se verá impactada en su salud, ya que la IA y los nuevos dispositivos de exámenes médicos tienden a hacer que los costos médicos se desplomen.
Bienes y servicios cotidianos como finanzas, seguros y entretenimiento están siendo digitalizados y desmonetizados, y estarán disponibles para cualquier persona que tenga acceso a dispositivos móviles conectados a internet. Y serán miles de millones de nuevos seres humanos en línea en esta década.
Esto representa, por un lado, un océano de oportunidades para empresas, startups y emprendedores individuales, y por otro, una oportunidad única para que las personas mejoren su calidad de vida.
Las aplicaciones en línea, gestionadas por la IA, tendrán un costo muy bajo y podrán ofrecerse a esos nuevos miles de millones de consumidores que tendrán, por primera vez en la vida, las condiciones para consumirlas.
Las empresas tendrán que activar el radar 360 grados para identificar oportunidades, comprenderlas y aprovecharlas, y quien no lo haga perderá la oportunidad de subirse al tren de la historia.



