Prácticamente toda empresa hoy ya sabe que su público está en el mundo digital a diario. Pero todavía no tienen idea de cómo encontrarlos o comunicarse con ellos.
Esto le sucede a diario a empresas de todos los tamaños y sectores. Y si esto también te está pasando a ti, vamos a mostrarte cómo solucionarlo.
Primero, es necesario entender que el marketing digital no se trata solo de “herramientas digitales”, y mucho menos de “embudos de ventas”.
Esas cosas son el “cómo” obtienes tus resultados y ventas, y pueden cambiar en cualquier momento: una nueva red social, un algoritmo, un bot o una herramienta mejor…
Pero no son de hecho el “porqué” de que alcances esos resultados.
De eso es de lo que vamos a hablar aquí…
Después de capacitar a 251 CEOs, Ejecutivos y Gerentes de Marketing en 3 grupos, nos dimos cuenta de que prácticamente todos cometen los mismos 3 errores:
1 — No saben (de verdad) lo que el cliente quiere
No es porque tengas un producto o servicio que este posee la solución que tu cliente necesita. En algunos casos, tu cliente ni siquiera busca una solución porque ni sabe que tiene un problema.
Y eso puede cambiar todo en tu estrategia de marketing.
Siempre habrá 3 tipos de clientes potenciales para tu negocio: (i) los que te conocen, (ii) los que no te conocen pero buscan lo que tienes, y (iii) quienes no te conocen ni están buscando lo que tienes.
El 80 por ciento de las empresas venden solo al tipo 1. Las grandes empresas de tu nicho (15 por ciento) venden a los tipos 1 y 2. Y el 5 por ciento restante sabe conversar con los 3 tipos y se convierten en multimillonarias o billonarias.
2 — Tienen un público objetivo, pero no saben quién es su persona
La mayoría de los profesionales que participaron en nuestra inmersión tenían muy claro cuáles eran sus públicos objetivos:
Hombre, 45+, residente de grandes metrópolis, región Sur/Sudeste, ejecutivos.
Ese es solo un ejemplo. Pero a la hora de preguntar quién es su persona, todos se atascaban en la respuesta o se confundían.
Cuando tu cliente se encuentra con tu oferta o tu sitio web, no quiere saber si forma parte de un perfil demográfico específico para usarlo.
Solo está pensando en “¿qué tienes para mí?”
Y para que puedas responder eso, necesitas una persona bien definida.
No quieres hablar con un hombre de 45+ de São Paulo. Quieres hablar con Marcos, ejecutivo, padre de 2 hijos, que le gusta ir al cine y al teatro los fines de semana.
Pero que no puede dejar de pensar en lo bueno que sería no tener que preocuparse tanto por el marketing de su empresa. En no tener que participar en esas aburridas reuniones con la agencia todos los lunes y no entender casi nada de lo que están hablando.
En pensar que solo te están enredando con términos técnicos y hasta con cierta desgana… En mirar el Facebook e Instagram de tu empresa, ver que algunas publicaciones funcionan muy bien y tu público las adora. Pero ni un mísero centavo ni presupuesto es solicitado después de todo ese esfuerzo.
¿Puedes entender ahora la diferencia entre persona (Marcos) y público objetivo (Hombre 45+)?
Si sabes con claridad quién es tu persona, nunca se te escapará y sabrás siempre qué ofrecerle y cuándo hacerlo.
3 — Prueban poco por miedo a equivocarse demasiado
Este es quizás el error más grave. No sé o no tengo dinero para probar tanto…
Lo que ocurre es que no necesitas gastar una fortuna en eso. Solo tienes que probar de la manera correcta.
Prueba creativos (imágenes), headlines (titulares), enfoques nuevos…
Con poco dinero en Facebook puedes probar los enfoques en tus campañas. Y escalar el que dé más resultados.
Puedes probar con tu base de e-mails, o incluso publicar algo de forma orgánica en las redes sociales a costo cero.
Una simple prueba puede hacer que tu facturación suba 2 o 3 veces casi como por arte de magia. Cambiando algunas palabras en un texto…
A veces, tu tasa de conversión puede subir de 0,5 por ciento a 3,00 por ciento. Lo que significa que más personas están comprando y tú estás haciendo menos esfuerzo para lograrlo.
Si logras corregir estos 3 errores tontos, ya vas a notar una mejora enorme en las acciones de marketing de tu empresa. Y tu facturación aumentará junto con ello…
Fuente: Startse


