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La cultura de la empresa puede aumentar, y mucho, el compromiso de los empleados

10 de junio de 2020 · Josué Gomes

La cultura de la empresa puede aumentar, y mucho, el compromiso de los empleados

El año 2019 ya está en su recta final, y muchas empresas comienzan a hacer sus balances finales.

En tu opinión, ¿fue este un buen año para tu negocio?

Si estás terminando el mes (y el año) con la sensación de que tu empresa podría haber facturado más, tus equipos podrían haberse comprometido más o que tus proyectos podrían haber generado más resultados, hay una cuestión importante que quizás hayas pasado por alto durante el año.

Y no estamos hablando de facturación, métricas, tendencias o tecnologías de mercado.

Estamos hablando de tu cultura interna o, como algunos la llaman, del alma de tu negocio. Entendemos que este es un tema difícil de responder para los líderes, pero sin duda es uno de los factores que más impacta los resultados de tu negocio.

Las empresas que desarrollan su cultura interna generalmente tienen equipos más comprometidos y alineados, entienden los valores y las principales prioridades del negocio y, con ello, alcanzan resultados y metas consideradas complejas con más agilidad, generando más resultados en menos tiempo.

Como la cultura es algo difícil de definir, e incluso de medir, muchos líderes y gestores evitan hablar del tema o lo delegan como una tarea para el departamento de Recursos Humanos — y ambos generalmente solo hablan de cultura cuando ocurre algún problema muy grave en la empresa.

Uno de los relevamientos más extensos sobre el tema fue realizado por la Escuela de Negocios Fuqua, de la Universidad Duke, con más de 5 mil ejecutivos.

Los entrevistados eran de grandes compañías americanas y europeas; el 90 por ciento de ellos afirmó que la cultura es algo extremadamente importante para los resultados de la compañía. Por otro lado, solo el 15 por ciento afirmó que la cultura actual de la empresa era la ideal para alcanzar esos resultados.

Otra investigación global realizada por Deloitte con 7 mil ejecutivos revela que menos de 2 mil de ellos, cerca de un tercio de los entrevistados, afirman entender de verdad el concepto de cultura.

Y si todavía tienes dudas sobre si una cultura fuerte puede traer más resultados para tu negocio, echa un vistazo a este estudio:

El investigador americano James Heskett, profesor emérito en la escuela de negocios de la Universidad de Harvard, fue uno de los primeros en establecer una correlación directa entre cultura y resultados financieros. En las últimas 3 décadas, analizó datos de 200 empresas dentro y fuera de los Estados Unidos.

Según él, una cultura eficiente impacta no solo la facturación sino también aspectos no financieros – pero igualmente importantes – de tu negocio, como la retención de empleados, la relación con el cliente y la lealtad de los consumidores con productos y servicios.

Concluyó que casi la mitad del beneficio operativo entre las empresas con mejor facturación estaba directamente ligado a la cultura interna que poseen.

En resumen, Heskett constató que una empresa con una Cultura fuerte enfocada en resultados puede darte:

— Empleados 3x más propensos a permanecer en tu empresa;

— Hasta 1,7x más satisfechos con su propio trabajo;

— Genera hasta 10x más retorno financiero para los accionistas;

— Es capaz de dar a tus empleados un desempeño hasta 120 por ciento mayor en relación a los desenganchados;

(Fuente: Consultoría EY)

¿Puedes imaginar los resultados que un simple ajuste en la cultura interna de tu empresa puede traer a tu equipo y a tu negocio durante todo el año 2020?

Entendemos que hablar de cultura, y más aún de una cultura enfocada en resultados para el negocio, no es una tarea sencilla.

Pero pensando en los Ejecutivos y Gestores realmente dispuestos a hacer que este cambio suceda, StartSe invitó a 2 de los mayores referentes en Cultura y Performance del país para ayudarte en este camino (que no tiene por qué ser traumático, ni mucho menos trabajoso).

El entrenamiento Gestão da Cultura para Resultados se realiza los días 28 y 29 de enero en asociación con Crescimentum.

Está especializada en Educación Corporativa y Gestión de Cultura Organizacional, ayudando a empresas en el desarrollo conductual y la transformación cultural con foco en la evolución del liderazgo en los distintos niveles. Capacitando a más de 160 mil profesionales en Brasil y en el exterior.

Después de los 2 días de inmersión, saldrás de este entrenamiento siendo capaz de:

— Crear un modelo de liderazgo compartido, liberando a tu empresa del modelo jerárquico de gestión que ya está superado;

— Definir una Cultura Sólida basada en Valores para que todos en tu empresa tengan objetivos claros que alcanzar;

— Crear tu propio modelo de Onboarding que acelere la preparación de los colaboradores y su adecuación a los valores de la empresa;

— Definir la estrategia de Atracción de Talentos adecuados para tu empresa, logrando reducir las tasas de turnover y tener colaboradores que se preocupen tanto por tus resultados como tú;

— Estructurar un Nuevo Modelo de Selección de colaboradores, que te ayudará a entender si tienen o no la misma cultura que tu empresa;

— Aprender sobre el Modelo de Empowerment (Empoderamiento) para el liderazgo de tu Empresa, que hará que tu modelo de gestión se vuelva más ágil y descentralizado, sin que las decisiones más importantes de tu negocio queden en manos de una sola persona;

— Y mucho más…

Esta inmersión está limitada a solo 60 personas, y es para ti que estás en busca de tener un año 2020 con resultados mucho mejores para tu negocio.

Asegura AQUÍ tu lugar

Asegura tu lugar antes de que el primer grupo se agote y el valor de la inmersión aumente en 2020.

Fuente: Startse

 

¿El espacio físico ayuda a innovar?

 

Por Pedro Weingertner

 

Vivimos hoy un culto al espacio de trabajo bonito, con mesas de juegos, cerveza, áreas de descompresión y, por qué no, piscina de pelotas. Sin embargo, dentro de la expertise ACE, el espacio por sí solo no significa innovación. La innovación tiene que ver con cultura, procesos, personas y valores.

Las empresas muchas veces tienen una visión equivocada de la función del ambiente creativo. Un ejemplo: apostar por un ambiente abierto para emular una compañía más transparente – cuando, en realidad, una cosa no tiene que ver con la otra. No sirve de nada cambiar el espacio físico si no se cambia la cultura.

Cuando hablamos de innovación, las empresas enseguida la asocian con la adopción de nuevas tecnologías, metodologías ágiles y espacio creativo. Si la innovación fuera eso, sería fácil volverse innovador.

El mejor ejemplo de que un espacio bonito no hace a una empresa innovadora son las propias startups, cuya primera oficina siempre es un improvisado cuartito trasero.

El ambiente puede – de hecho, debe – expresar la cultura de la empresa. Un buen ejemplo es Amazon, que reutiliza puertas como tableros de escritorio: símbolo del conservadurismo financiero. O Google, creado a imagen de los dormitorios de la Universidad de Stanford, que era la referencia, en su época, de los fundadores Larry Page y Sergey Brin.

Dato curioso: en Silicon Valley, el aumento en la venta de mesas de ping pong es directamente proporcional al aumento de la inversión en startups.