El programa canadiense de monitoreo de salud BlueDot alertó a sus clientes sobre el brote de coronavirus de Wuhan nueve días antes de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) notificara al público.
Para lograr esa predicción, el algoritmo de IA de BlueDot analiza noticias en idiomas extranjeros, redes de enfermedades de animales y plantas y proclamaciones oficiales para identificar un posible brote.
Después de que los epidemiólogos confirman las conclusiones, los clientes son notificados de inmediato. Además, BlueDot tiene acceso a los datos globales de las aerolíneas y puede predecir cuándo y dónde se propagará la enfermedad.
En el caso del coronavirus, BlueDot predijo correctamente que el virus migraría de Wuhan a Bangkok, Seúl, Taipéi y Tokio.
La empresa de 40 personas, lanzada por Kamran Khan en 2014, tiene un historial de éxitos, como la predicción correcta del lugar del brote de zika en el sur de Florida. Los informes de BlueDot se envían a autoridades de salud pública en decenas de países y grandes hospitales que rodean los epicentros de brotes.
Bill Gates expresó su convicción de que las pandemias son una de las mayores amenazas para la humanidad, y no está solo. Más de 12.000 casos de coronavirus fueron confirmados en China, duplicándose desde el miércoles.
Más de 259 personas murieron y los científicos están trabajando a toda prisa para desarrollar una vacuna mientras la enfermedad se extiende a dieciséis naciones. Si la alerta de BlueDot hubiera motivado restricciones de viaje antes, esas cifras podrían haber sido mucho más controladas.
Con el aprendizaje automático y el procesamiento del lenguaje natural, los datos pueden organizarse y tratarse con la urgencia que las enfermedades infecciosas exigen. Algoritmos como el de BlueDot y mecanismos de decisión similares basados en datos serán esenciales para preservar la salud de la población global a medida que las redes proliferan.
Texto de Peter Diamandis


